sobre vampiros

volví al ácido sola
a los recitales de bandas que escuchábamos
a la serie de los ‘90 que veíamos antes de dormir
a las que años después siguen aireando temporadas a pesar de que a nosotrxs nos cancelaron hace rato
quizá sean muchas cosas que conducen a esta nostalgia de peluche como para salir indemne
eso, y la luna que está llegando a nueva
planeta fénix que nos vuelve cenizas hasta renacer en cuarto creciente
la cotidianeidad está vacía de vos
absolutamente vacía de vos
no puedo volver atrás en eso
estoy a salvo de todo lo que desterré de esta habitación
aunque el frenesí de pensarnos me haga temblar el pulso
aunque a veces me huela las manos y sienta tu olor en vez del mío
aunque a veces me ría y la risa suene como la tuya y mi boca replique lo que vos
el sarcasmo
la ambigüedad
la seudcción diáfana
todo eso que me aterra pero te desterré y estoy a salvo
y como buen vampiro no podés entrar
si nadie te invita

⛀ ⛁ ⛃ ⛂ ⛃ ⛁ ⛀


el círculo se rompe con los días
un pétalo de flor tras la helada
un bicho de alas rotas que intenta seguir volando
la leña seca se consume rápido allí donde la lluvia no llega en verano
una melodía tiznada azota el palo fueguero contra las brasas
las chispas se levantan al cielo en rebelión
sembramos fogones en bosques sedientos
todo puede arder potencialmente hasta destruirse

discontinuidad del sueño


hace mucho que no me pasaba esto
todos los ciclos de la luna son distintos
ya no puedo predecir nada
pero sigo creyendo
en las cosas que crecen hasta desaparecer
en la intensidad de lo que se refleja
en eso que se escurre entre los sueños y el agua sucia

***
el otoño está apacible
ameno
las hojas crujen bajo los pies y se disponen en las depresiones de adoquines
pelean posiciones con los charcos
cada día amanece más tarde pero yo no lo veo
la rutina es nada para mí
me extraña gente que ya no extraño

***
soñé que una chica hermosa me decía
vení, vamos a avistar
vamos a rescatar
gatitos por los tejados
yo vi en facebook que vos estabas en esa movida,
me decía y me llevaba por la calle de la mano
la vereda era angosta, ella iba adelante
yo atrás
atardecía
garuaba
nos caían gotas en la cara
quizá una vieja estuviera limpiando el balcón
el sol entraba por la pared del fondo derrumbado de una casa de aberturas vacías
entre la hierba escombros y ojos verdes
la frente parda atigrada y la deidad felina agazapada sobre músculos tensos
y los rayos dorando el final de la tarde
y las gotas de agua dura en la cara
y los gritos de mi hermana partiendo el sueño en añicos

***
sus formas son un traslador
mientras hablábamos en la vereda volví al sueño denso
al ascensor oscuro que sube, las escaleras sordas, los fantasmas del hotel, la niebla que se cierne mientras recorro lugares gastados
creo que mi mente lo destruye en sueños
y dispersa sus esquirlas por la oniria y por la vigilia
es una sensación innombrable, una televisión en ruido blanco
a veces puedo captar una palabra entre la interferencia
la tarea para mí es ardua
encontré una pieza que tiene su voz
ahora sé de qué hablan mis sueños
en metáforas imposibles

***
Pulp es todo lo que me puede pasar en la vida
me parte en pedazos crecer de esta manera
replicando la existencia congelada en canciones viejas
en el acento agudo de Sheffield
en la parodia de la gente común
en el romance heteropatriarcal narrado con sorna y melancolía
y pianos que persisten como un atardecer de domingo
your life must be so wonderful

***
quizá en algún momento suceda
lo que hoy me mantiene impávida
a pesar de la proximidad de la mañana y los despertadores que suenan en otros cuartos
una noche con cerveza gratis no puede terminarse sin romper nada
pero el mago de la barra falló tres veces antes de sacar el dos de trébol
que era el output de su truco
la magia sucedió cuando yo ya estaba decepcionada
y no entendía por qué se rompían las gomitas elásticas alrededor de mazos cortados
la magia sucedió cuando ya no me conmovía:
esto es una premonición y no un poema
una metáfora imposible llena de esquirlas
las veo aunque no esté dormida

hikikomori de verano


no voy a salir más de casa
me voy a quedar
viendo películas
para soñar todo lo que no puede pasarme

el verano es para mí
un recital de 1994 que puedo poner una y otra vez
un disco que gira adentro de un aparato
un láser arrancando música de la superficie rayada
los colores que se reflejan cuando miro esas estrías a la luz
son los mismos colores sobre la cara de Thom Yorke
hay canciones rojas y amarillas y otras verdes y azules
nunca pensé que la melancolía podía ser más que gris

los días son larguísimos en diciembre

dicen que es imposible aterrizar en Júpiter porque ahí no hay tierra
entonces te hundís
hasta llegar al núcleo
y fundirte en el metal

algo así es diciembre

mi cuerpo cae adentro de una bolsa de páginas arrancadas de un calendario
vacías
me pierdo en las vísceras de la mierda que me cubrió todo el año
justo cuando creí que podía salir a flote
veo que no soy menos densa que la mierda
y pregunto dónde está el fondo

duermo en un cuarto oscuro lleno de las noches dormidas durante toda mi vida
abajo de la cama descansan todas las pesadillas que supe tener
no conozco penumbra como la de esta habitación
no entiendo bien qué es eso que la habita y me lleva a perdurar sobre el colchón
en el tiempo onírico que corre sin agotarse
reloj de arena infinita
ahí donde puedo ser todo lo que no soy

la oniria es mi aleph
ahí converjo

no hay mucho thrill del otro lado del mundo por estos días
la somnolencia, la anemia como un asesino silencioso y la terrible sospecha de no estar donde quisiera o de que ese donde quisiera no es ningún lugar porque nunca voy a estar conforme
me levanto a comer
me levanto a ver en el espejo un cuerpo que me repugna
espero la lluvia de verano, la tormenta
la ráfaga de aire caliente perseguida por la ráfaga fría
ya no me siento en la ventana a dejarme mojar
pero me estremezco con cada rayo

hablé con un ex novio y me dijo: la cuestión es sobrevivir a diciembre
no sé si a él también le pasará
no sé de qué hay que despojarse para que el sueño no devore
es fácil ser presa de una bestia que ofrece absolutamente todo
a cambio de cerrar los ojos y permanecer en la cama

las historias del verano esta vez no transcurren en la calle, en el muelle del puerto, en la placita, en la playa
esta vez transcurren todas en mi cama
en el límite entre mi cuerpo y las sábanas
ahí donde el roce es suave y gastado

no hay partícipes conscientes de lo que en realidad pasa
de todo lo que puedo contar
de todo soy única testigo
nadie más puede recordar nada que hayamos hecho

me anticipo al ruido blanco de lo que desaparece
a la soledad geriátrica de estar rodeada de muerte

ayer me hablaste de todas las cosas que vamos a hacer juntxs
nos reímos
cuando me levanté no me sentí triste
dijimos todo lo que queríamos decirnos
vos no sabías que no recordarías nada al despertar
yo te prometí no enojarme
cuando rompas las promesas que hiciste en un sueño

sábado (II)

tengo que creerme los mantras que repito cuando los fantasmas de viejos amores revolotean sobre mí como buitres
el cuaderno en el que te enterré asoma apenas desde el placard y yo
encuentro cuadernos nuevos en los que seguir tu sepulcro
este duelo infinito de noches en las que añoro otras noches con alguien que poco se parece al que me espera en la panadería del barrio y me venda los ojos antes de llevarme a su casa
de este barrio que nos abraza a todxs sin que nosotrxs nos veamos
la luz del día no atraviesa nuestros cuerpos
excepto los besos una mañana
un sábado hace muchos
la curva del abrazo marcada en el aire que la brisa del Este se llevó lejos al doblar por la avenida
para que nadie nos viera

parece que siempre es sábado en los cuadernos
sábado de San Valentín que dije: no pasarás, y tras la tarde discutiendo las miserias del amor romántico aquí estás
levantándote desde un puñado de células muertas en mi almohada
elevándote torpe pero certero desde las grietas del parquet, tomando del vaso de Martini caliente, acercándote a la ventana después de robarte el encendedor naranja que está junto al cuaderno este en el que escribo
posando un
-ya no recuerdo qué cigarrillos fumabas, suaves, paquete azul, los primeros cigarrillos que juzgué ricos-
Gitanes
en tu boca, sobre los labios carnosos a los que todas las fotografías que no tomé estaban dirigidas como dardos
a vos y tu boca y el cigarrillo suspendido, la despreocupación sensual de la mano que lo enciende
la primera bocanada, la electricidad entre la frase que hilás enseguida y la manera en la que sacudís las cenizas por el alféizar

sábado de San Valentín que miro el teléfono y el avatar de Bowie casi avatar de vos mismo, escondés tu última conexión y yo me quedo viendo, quizá
vos también te quedes viendo y el vacío diga en línea
te decidas a hablarme y me cuentes
de tu viaje al norte mientras yo en el sur, de tus noches sin la chica de pelo corto del domingo pasado
una de estas mañanas vas a encontrarme borracha en la puerta de tu casa y yo no voy a poder dar explicaciones al respecto
me va a llevar la policía y yo te voy a gritar hijo de puta
tus chicas se van a poner incómodas
quiero decir la chica de turno

acá es donde recuerdo que eras el pibe heteropatriarcal al que no le gusta usar forro
y me dan ganas de tirar todo a la mierda
el cuaderno a la mierda
el poema a la mierda
escribirme por todo el cuerpo
que no te extraño ni te quiero cerca, pero me olvido
todo el tiempo

blues

puedo engañarme de un millón de maneras
creer que la tristeza se ha ido y que después me arrebate de un zarpazo
ahora en vez de un cuerpo sólido y denso se ha hecho trizas y vive en cada uno de ustedes: amar es repartir la tristeza, eso es lo que pienso hoy
de la manera en la que estoy amando no hay escapatoria
cuando arremeten los blues estoy sola
igual de sola que cuando me fui
igual de sola que cuando duermo con otros sin poder conciliar el sueño y percibo cada movimiento
y quisiera hacer que se vayan
mi cama es mía, como toda esta tristeza que no puedo explicar
cuando arremeten los blues estoy sola
en julio y en diciembre
junto al río o por diagonal 73
estoy sola
los cigarrillos se consumen también en mi boca
en las bocas de todxs
tengo miedo de no poder soltarlos
me duelen las rodillas
mi cuerpo está roto y espero que se arregle solo
pero esas cosas
no pasan
casi nunca
los adolescentes se sientan a fumar en la vereda por las noches, se quedan ahí tirados
respiran el aire fresco que corre por ocho después de la lluvia
saludan si saludo
son adolescentes porque de veras no les importa que interrumpa la calma para abrir la puerta, encender la luz del pasillo y entrar
dentro de mi cuarto yo también soy adolescente
pero cuando los veo a ellos lloro porque no
sobre la cama lloro
y duermo sola
de la manera en la que estoy amando
estoy sola
cuando arremeten los blues

galletas de la fortuna


la madrugada crece encantadora sobre el olor de los tilos y las veredas a medio secar, el cielo rojo se recorta por la ventana y el viento húmedo que no entra
el sabor atemporal de un mes que muere y se aferra profundo como estrías por toda la carne es aliento para dejar pasar las horas
en la noche más bella del universo
y eso que el universo es infinito, dicen
para mí nomás es muy grande
me cuesta creer que en algún lugar del cosmos desde un banco de la plaza miramos la catedral como se alza sobre el terciopelo
el universo tiene confines y nosotrxs destinos
por más que me guste el azar o el dios omnisciente de las galletas de la fortuna
que pone tu nombre en un papel para que yo lo encuentre
me encantaría decirte que habla de vos
pero no puedo revelar lo que vi cuando la galleta se quebró entre mis dedos
premonición, profecía, sacrilegio
andá a jugar al quini, los números son
17 35 05 29 22 15

***
la otra noche perdí un aro en un recital
lo oí caer y rodar lejos
lo busqué cuando las luces se encendieron y también con las luces apgadas
esperaba un reflejo que lo delatara, un guiño y el regreso
pero nunca se reflejó nada y yo me di por vencida y pensé en cuánto me gustaría tener la respuesta a ese enigma escrita al revés en el pie de página
–¿te rendís?
–me rindo
–estaba acá
–oh, tan cerca
–¿querés probar de nuevo?
–dale,
como si lo que ando perdiendo por la vida fueran monedas abajo de vasos que la mano de un mago entremezcla
como si pudiera tener la respuesta a mis derrotas

***
muchas horas después, frente a la puerta verde
con las suelas de los borcegos llenas de barro y tilo, gotas de agua resbalando por la frente y los pómulos y las comisuras hasta el abismo de la mandíbula y su línea
metí la mano en el bolsillo de la mochila, la mano tocó algo frío y lo sacó de adentro
donde debían estar las llaves la mano descubrió un aro
que jamás había caído al piso y rodado lejos
y mucho menos hecho ruido
me pregunté entonces
qué clase de puertas se suponía que abriera